jueves, noviembre 15, 2007

A la cárcel, jóvenes

En México, el consumo de drogas no es delito… hasta ahora. Se ha dado un debate sobre la cantidad de cada estupefaciente que debe considerarse destinado al consumo personal, sobre lo cual ya se había llegado a un acuerdo. Sin embargo, ahora, el régimen de Felipe Calderón quiere cambiar los conceptos, las condiciones, los procedimientos y las penas para meter a la cárcel a todos los consumidores de drogas que sea posible.

El Congreso había llegado a un acuerdo sobre el tema del narcomenudeo, mediante la modificación de un proyecto de Fox, de tal manera que todos los partidos aceptaron unos criterios y unas reglas. Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos protestó y dijo que en México se quería legalizar el consumo de drogas, lo cual era mentira porque nunca había sido considerado un delito. Así, Fox vetó las reformas del Congreso.

Ahora, el PAN (no sabemos todavía la posición que habrá de tomar en definitiva el PRI) quiere admitir las observaciones de Fox, por instrucciones de Calderón, con el propósito de enviar a la cárcel a los consumidores de mariguana que sean sorprendidos en posición de más de dos gramos de hierba. No se permitirá ni un carujo, churro o como se le quiera llamar, pues dos gramos no alcanzan ni para una dosis, mucho menos cuando, como es costumbre, la cannabis se comparte entre varias personas.

Pero, además, serán enviados a la cárcel quienes sean sorprendidos en posesión de dos gramos o menos de mariguana si es por tercera vez. Como dice el dicho, la tercera es la vencida. Claro que los denominados adictos serán enviados a un tratamiento en unos servicios que no existen en el país: lo real maravilloso.

Para “salvar a México”, el régimen de Calderón y su partido (colección de hipocresías) quiere meter a la cárcel a los jóvenes consumidores de alguna droga. Pero, si el proyecto llegara a ser ley, tampoco los panistas podrían ver realizados todos sus sueños encarceladores porque la mordida se les va a atravesar en el camino. Como ya se deberá ir a la cárcel por la posesión de más de dos gramos o a la tercera, la tarifa mordelona será incrementada y el negocio de los sobornos será más jugoso. El asunto empeora cuando el proyecto les otorga a las autoridades de los estados y el DF la tarea de perseguir a los consumidores.

La derecha se distingue, entre otras cosas, por tratar de imponer a los demás su propia moral, generalmente falsa y doble. Para “salvar a México”, el PAN busca criminalizar el consumo de las drogas con el aplauso de la derecha estadunidense. La inmensa mayoría de los poseedores de tres gramos de mariguana o los sorprendidos la tercera vez con menos de esa cantidad, serán encarcelados o extorsionados. Claro que muchos tendrán que pagar un dinero para evadir la cárcel, pero los más pobres serán llevados a prisión: el PAN les habrá partido la madre. Este es el verdadero rostro de la política juvenil de Acción Nacional y de su líder, Felipe Calderón. Y así como se dice mariguana, será lo mismo para cualquier otra droga. Estamos ante los prototipos morales que predominan en Estados Unidos. Y ¿todo por unos miserables 500 millones de dólares al año? Qué asco.
P.D. El proyecto se va a votar el martes 20 de noviembre para festejar el aniversario de la Revolución Mexicana.
Otra P.D. Los del PAN sostienen que los consumidores de la mariguana son “adictos” y, por tanto, “enfermos”, y lo dicen fumando --uno tras otro—un sabroso cigarrillo.
Una P.D. más. Los del PAN dicen que la lucha contra el narcomenudeo consiste en meter miedo a los jóvenes para que no se acerquen a las “tienditas” bajo amenaza de pena de cárcel… o mordida, diría el policía ganón.